Si no tienes nada bueno que decir, mejor no digas nada.
- No puedo decirte que lo ignores, se que es difícil hacerlo.
- Es que le desconozco, es tan raro.
- Silencio
- He abierto los ojos y me he dado cuenta de tantas cosas. Las cosas ahora cuadran y encajan, veo todo con tanta claridad.
- Silencio
- Me dan ganas a veces de salir corriendo y huir de todo, tirar mi celular, no avisarle a nadie, perderme y reiniciar en plena soledad solo con mi persona.
- Silencio
Nos tomamos de las manos por primera ves, fue como si con ello pudiéramos compartir todo, fue como un abraso entre dos verdaderos amigos.
- Solo te puedo decir que trates de no prestar atención a ello que encontraste. Eso fue hace mucho tiempo y estoy tan segura que las cosas ya no son así.
- Me es muy difícil, es como un taladro en mi cabeza.
- Se lo difícil, pero piensa que ello fue por un momento de desahogo, tu me lo decías todo el tiempo. A veces no nos damos cuenta del daño que hacemos a quienes queremos tanto.
Se que no podrá ignorarlo tan fácilmente aunque se lo dijera y se que esto ha marcado una diferencia en su vida.
Esa platica me dejo pensando tanto. A veces hacemos daño con algo que dijimos hace años, el mundo es tan pequeño que rápidamente da vueltas y viene a descalabrarnos con la misma piedra que pateamos y estalla como un efecto mariposa.
So, no vale la pena. asi que mejor shhh.
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